Propone una colección basada en el juego de los blancos y los crudos manchados con colores tinta, una colección cargada de antracitas, grises, metalizados y azules chino donde el negro sigue siendo el protagonista.
Los tejidos van desde los tules y los bordados tan obligados en la firma par las novias hasta las tafetas, terciopelos de seda, fayas y satenes para la fiesta. Con un aire bohemio y vintage en sus cortes y volúmenes, esta colección vuelve a insistir en una novia atípica y con una marcada inclinación hacia el revival de los años veinte.